Me gustaría poder dejar de estar tan triste.
Desde que volví que no se me va la pena.
Tengo altos y bajos. Pero ya no quiero nada.

Mi mamá me dice que no entiende, que lo tengo todo, que no sea así porque después voy a ser una depresiva. Pero pucha, no puedo, de verdad me siento triste, me siento mal. Y si yo pudiera saber de dónde sacar conclusiones, o de dónde viene todo esto, de verdad que lo haría.
Pero no encuentro nada.

Quizás no me merezco nada de lo que tengo.

Sobre conocerse

No tengo ni la más mínima idea.

Como un arbolito en otoño, estoy más susceptible que nunca a todo.
Al viento, a los tordos, a la lluvia que no cesa.
Me quebré.

¿Tuve que venirme tan lejos para saber como funciono?
¿Para cambiar las cosas?
¿Para estar más tranquila?
¿Menos dependiente?

Lo terrible de todo son esos miedos cuáticos, esos impulsos sin sentido que me dan por hacerme daño y las razones pa detener toda la mierda. Me carga toda esta hueá, todos estos pensamientos sin sentido que vuelven cada vez que me pongo así. Lo único que quiero es estar tranquila, sin miedo a nada, sin estos problemas que afloran de la nada.
Y dejar de sentirme en la nada.
Tengo tanta ansiedad, tantas energías mal gastadas.
Y es tan así, que no entiendo para dónde va todo esto.
No tengo ganas de nada, realmente.
Hay períodos en la vida en que una se siente tan miserable, tan nada. Ahora estoy en uno de ellos y no sé, no es que me sienta cómoda ni nada por el estilo, pero siento que lo único que hago es hundirme en mis (malos) pensamientos.
No tengo ganas de nada realmente. Y eso me hace sentir aún peor.

Caer

Hay un momento en que te das cuenta en que estás haciendo las cosas mal. Lo bueno, es que te das cuenta, lo malo obvio, es no saber por qué te estás comportando así. Yo creo, que ya está bueno de hacerse la loca con lo que pasa en la cabeza, o sea, quizás en un tiempo funcionó y estaba un poco más tranquila, pero ahora lo único que me ha dado este "método" de ignorar lo que me pasa -o no pensar en ello- han sido dos cosas: ansiedad y angustia. Y al final es como una espiral: porque se trata de períodos de tranquilidad y períodos de angustia que no sé realmente de dónde los saco. En fin.

Voy a empezar a escribir como pasó todo, quizás así me doy cuenta de cómo surge todo esto y  quizás cómo puedo solucionarlo. Lo hago aquí porque igual no tengo mucho valor como para conversar con personas sobre mis problemas -lo que igual es un problema, obvio- pero creo que específicamente en este ámbito, las cosas las debo resolver yo.

El año pasado fue bien duro, porque se me ocurrió hacer la tesis sola, o sea no es que se me haya ocurrido pero las cosas sucedieron de esa forma, en todo caso no fui la única. Todo salió bien, pero en el camino sufrí más de lo debido. De la nada se me vinieron encima momentos de angustia que hacían que mi garganta se apretara como si otra persona me estuviera atacando, obviamente todo era producto de mis tensiones acumuladas, que según mi "método de evasión" no existían. La primera vez que explotó esto me duró alrededor de una semana, me costaba hablar y no entendía de dónde venía todo esto, era claro que me estaba costando el semestre y que quizás estaba siendo muy dura conmigo, pero no me daba cuenta y quizás pocas veces lo hago.

La segunda vez me duró más, creo. Pero este dolor despertaba ante cualquier estímulo y se provocaba especialmente por un factor: miedo -a lo que venía-. Al final, viví casi todo el semestre culpándome de que no podía estar de esa forma porque me estaba estorbando, no me dejaba avanzar, molestaba a los demás y blá. Y es terrible porque ahora que me doy cuenta ni siquiera me estaba dando tiempo para exteriorizar mi culpa y al final, mis problemas que de alguna forma me estaban diciendo que las cosas andaban mal.

Pero la verdad es que más allá de que busque formas de estar más consciente de lo que me pasa, no puedo dejar de exigirme de esta forma, yo no sé de dónde habré sacado esta necesidad de parecer "perfecta" o de hacer todo bien, pero el punto es que me está haciendo mucho daño.