Le he dado muchas vueltas a esto, muchas.
Siento que cada pedazo de mí se desmorona cada vez que me planteo esto, siento que no puedo seguir mintiéndome,
que los hechos van a terminar por carcomerme,
que esta no-pertenencia a nada me está pudriendo,
que no hay hogar,
que no hay alguien,
que soy nada,
nada.