Los demás

Siempre estarán ahí, en mi mente, en la realidad, ahí dando vueltas como fantasmitas.
No sé en qué momento ni cómo he llegado a desplazarme de esta manera, pero después de una conversación y unos tantos lloriqueos frente a mi amiga, descubrí que tengo un serio problema frente a los demás... y quizás eso explicaría unas cuantas cosas.
Para mí siempre fue prioridad, desde chiquitita, ser buena persona, ayudar a los demás para que estuvieran contentos y así hacer un mundo más bonito. Después cuando más grande me di cuenta que las cosas había que tomárselas más en serio y que si quería cambiar las cosas debía partir por mí, entonces comencé a inscribirme en voluntariados, abracé múltiples causas (políticas, animalistas, movimientos de igualdad)  e iba a cuanta marcha hubiera, todo se trataba de colaborar, ayudar, participar. Fue en ese tiempo en el que tuve una pequeña crisis frente a todo lo que sucedía, no tenía tiempo para nada (ni para mí), tenía que participar en muchas cosas así que renuncié ante unas cuantas. Después de todo esto sentí un gran vacío... no tenía a quien ayudar, y me sentía algo mal porque de alguna manera estaba traicionando mis ideales (lo que es demasiado triste, nunca se comprometan del todo con un ideal chicos(as), no somos ideas somos personitas).
Después entré a la universidad y de alguna manera perdí todo lo anterior, para mí no tenía mayor sentido ayudar a un montón de personas que solo utilizaban a la gente con otros fines (ahí me di cuenta de la parte fea de la política así que dejé todo). No renuncié ante mis ideales, pero dejé de buscar un partido o ideología que me identifique, sentí que ese mundo era demasiado sucio... y yo no quería cambiar las cosas de esa manera.
Y bueno, volviendo al tema, de alguna manera todo esto me ha "ayudado" a configurarme para ayudar a los demás, a mí mamá, a mis compañeros de la u, a mis amigos, incluso a desconocidos... pero ha sido de tal manera que tomo los problemas de los demás como si de mi vida se tratara.  Y la verdad no sé cómo surgió todo esto, no sé por qué venía con la idea de ayudar al mundo, no sé qué habré visto cuando pequeña como para tener tan dentro de mí esta necesidad por ayudar. Y no lo entiendo de verdad, lo que sí he logrado aprender (de a poquito) es que quizás no debería entregar tanto (pero siento que es tan injusto!) porque mucha gente se aprovecha y quizás no ven el mundo como yo. 
Y quizás por eso odio tanto a mis compañeros de la u, porque ni siquiera son capaces de dar las gracias, no tienen ni el más mínimo sentido de la solidaridad, quizás por eso a ratos me caen mal todos, porque solo piensan en ellos, en su bien, siendo que hay tanta cosa mala, me da impotencia no tener los medios como para poder adoptar (pero adoptar bien, no a medias como lo he hecho siempre) a los perritos de la calle, no poder hacer nada por toda la gente que está mal. Y pucha es como muy complejo de súper-héroe... pero de verdad me complica. 
Igual si una lo piensa es bonito ser así, pero creo que me ha pasado la cuenta... y quizás tanta solidaridad y pensar en los demás ha recaído un poco en mi autoestima, a tal paso que los demás son más importantes que yo. Todo eso explica porqué no me permito estar lúcida respecto a mis emociones, porqué no me permito sufrir, porqué hago como si no pasara nada y explicar porqué sufro tanto también...  porque sufro por dos, por mí (porque no puedo resolver la ensalada de cosas que tengo en mi mente y mi corazón) y por los demás, porque no puedo ayudarlos, porque no los entiendo o porque quizás quiero un poquito de ellos.
Y pucha, sé que es difícil vivir así pero al menos me he dado cuenta más o menos de cómo estoy funcionando... supongo que eso es un primer paso como para equilibrarme y no estar tan mal y sin saber porqué. A veces es mejor (aunque duela mucho) sentarse a pensar, o buscar a alguien que te conozca bien nomás como para entender mejor las cosas, porque sola es dificil y una se va por las ramas y no llega a nada. Y nada, tengo que aprender a no tomarme tan a pecho las cosas, a relajarme a vivir más con-migo y no tan en función de los demás, y ver si las cosas funcionan así también.


(Suspirito de alivio)