No sé si será porque estoy grande, porque puedo decir las cosas, o simplemente por alguna otra razón.
Pero mi mamá ya no me habla... no se acerca, ni siquiera le interesa saber como me va en la universidad. Solo le importa que le pase la plata de la cama que compramos a medias y que compre cosas para la casa, nada más.
Y bueno, la verdad es que me da un poco de lata todo esto, porque a mí de verdad me interesa llevar una buena relación con ella, pero no sé qué está pasando. Llego súper buena onda, y ella me echa para abajo.
Incluso me da algo de lata llegar a la casa, sabiendo que va a estar ahí, criticándome.
La psicóloga me dice que termine pronto mi carrera, que así voy a poder independizarme y no voy a tener que pasar estos ratos, pero pucha, tampoco es la idea esperar a eso. De verdad que trato de llevarme bien con mi mamá, pero hay algo que me impide hacerlo, de verdad me esfuerzo y mucho.
Pero me estoy cansando, y como que ni ganas de contarle mis cosas tengo. En realidad, ni ganas de hablarle me dan.
Las cosas no eran así pu, ¿qué pasa?; mamá, ¿dónde estás?