Papá se fue a Brasil.
Tengo sentimientos encontrados al respecto; y es bien extraño, porque siento penita (lo cual es obvio), pero también estoy contenta, porque se va feliz y además, se va con hartos proyectos en su cabecita. Y la verdad de todo es que me gusta verlo así, hace mucho que tenía su corazoncito medio apretadito, con un poquito de odio. Ahora es todo lo contrario, ahora está más sonriente más dichoso.
En fin,me encanta que estés feliz.
Te deseo lo mejor, papá. Que tengas un muy bonito viaje.
Te adoro, viejito y te voy a extrañar chorromil kilos.