Siento que este blog es demasiado emo, así que voy a contar algo ná que ver con mis sentimientos, o quizás un poco.
Me fascina fotografiar; hoy me dí cuenta (otra vez de eso). La verdad de todo es que, con el tiempo, tendí a perderle un poquito el gusto. Claro, tenía que resignarme a que no iba a poder estudiar fotografía así que me alejé un poco, pero no del todo.
Y bueno, hoy estaba en la universidad conversando con una compañera y había una luz pero TAN linda, que no atiné a más que sacarle fotos a Cony. Y fue bonito, porque sentí que es demasiado valioso el hecho de retratar cosas, momentos, personas, que te hacen bien. Sentí que me hacía bien estar ahí enfocando cositas, regulando la velocidad de obturación, y todo lo que implica el sacar fotos con análoga. También me alegró sacarle fotos a la Cony, y que la profe me preguntara por la misma máquina.
Ay fue tan bonito volver a sentir que todo es una fotografía.
Ahora lo único que quiero es revelar, jujú.